Metodología vivencial enfocada en los ejes de comunicación, servicio, liderazgo, manejo de conflictos y trabajo en equipo. Conecta la reflexión con la acción, ayudando a los equipos a reconocer comportamientos, gestionar emociones y asumir una actitud de servicio más consciente. Se aplica en programas de retroalimentación, desempeño y desarrollo organizacional, reforzando la idea de que servir no es atender, es conectar con propósito.